Suena el timbre.
(Martina abre la puerta)
Martina: - Hola.
Extraño: - Hola, buenas tardes.
Martina: - ¿Ud, quien es?
Extraño: - Soy eso que te despeina las pestañas, ¿Puedo Pasar?
Martina: - Oh no!,le pido que se retire, Ud. no es bien recibido aqui.
Extraño: - Oh!,¿pero porque tan desdichado trato?
Martina: - Ud, me deshizo la casa a puro golpe, no dejare que lo vuelva a hacer.
Extraño: - Pero soy el amor, yo no tiro abajo las casas, las redecoro.
Martina: - Oh no!, Ud si que es un perfecto capitalista. Un comerciante en ascenso, y al mismo tiempo un estafador.
Extraño: - No permitire esas acusaciones, si yo he venir hasta su puerta, crea que no ha sido al azar.
Martina: - Yo ya conozco su metodologia Sr. Ud llega, me entrega esa cajita, y me deja asi sin manuales de intrucciones ni control remoto.Despues regresa y se la lleva sin explicaciones.
Extraño: - Oh bueno, claramente me equivoque de casa. Mañana le mandare a Prudencia a que venga a verla, le pronosticare una venta excelente y a Ud, un corazon amargo sin carozo.
Martina: - Entiendame, yo deposito todo en esa cajita, la resguardo, la añoro, la sazono y luego Ud regresa y me la quita.
Extraño: - Ok. Son las 5:46, pero en un minuto ya no estare.Entonces ¿Ud prefiere seguir viviendo asi, con sus muebles lustrados, las lamparas brillantes y todo metodicamente en su lugar llenandose de polvo solo para volver a perder el tiempo nuevamente en limpiarlo?
Martina :- Oh! A decir verdad, no... Tengo un cuarto vacio. Pero...¿ si lo hago pasar me promete no hacer demasiado alboroto?
Extraño: _ Eso si que no puedo prometerselo.
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